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Notas de Prensa


SIR BEN KINGSLEY: "En PRINCE OF PERSIA: LAS ARENAS DEL TIEMPO"

Ben_Tsr.jpg Sir Ben Kingsley es uno de los actores más distinguidos del mundo, famoso por films como Schindler’s List, House of Sand and Fog, Searching for Bobby Fischer y Gandhi, el trabajo que lo hizo merecedor de un Oscar® al Mejor Actor. Y aun cuando Sir Ben ha trabajado en Hollywood durante casi 25 años, a su trayectoria todavía le faltaba un éxito taquillero de aventura extrema y con los efectos especiales sorprendentes que el género requiere.

Finalmente, su entrada a este reino de la acción total se produjo: es PRINCE OF PERSIA: LAS ARENAS DEL TIEMPO, el último film de Jerry Bruckheimer, el mega-productor responsable de los dos films de La leyenda del tesoro perdido, y de los tres de Piratas del Caribe. LAS ARENAS DEL TIEMPO está situado en la Persia de ficción del siglo VI y tiene como protagonista a Jake Gyllenhaal en el papel de Dastan, un joven príncipe que debe volverle la espalda a su despreocupada vida para impedir que varios villanos roben la Daga del Tiempo, un artefacto antiguo que puede hacer volver la historia atrás y que le permite a su poseedor dominar el mundo.

Sir Ben interpreta al misterioso Príncipe Nizam, el tío adoptivo de Dastan, quien puede o no tener en cuenta los intereses de su sobrino. El rodaje de la película, también protagonizada por Gemma Arterton y Alfred Molina, y dirigida por Mike Newell (Harry Potter and the Goblet of Fire y Donnie Brasco), se extendió durante más de cinco meses en locaciones de Marruecos y en los Estudios Pinewood de Londres, y aun para los generosos estándares de Jerry Bruckheimer, su realización es a gran escala. Dos mil integrantes del equipo de realizadores, 7.000 piezas de vestuario confeccionadas a mano, docenas de palmeras y toneladas de arena transportadas a Londres para imitar los exteriores de Marruecos: las cifras resultan verdaderamente apabullantes.

¿Cómo va su primer film ‘taquillero’?
BK:
[Ríe] Es un gran film, ¿cierto? Pero dando esto por sentado, entre “acción” y “corte” uno se encuentra en una zona donde el género, el presupuesto y el tamaño de los sets no hacen diferencia. Lo que importa es lo que ocurre entre nosotros, los actores, y la historia está llena de personajes interesantes que creo que van a suscitar el interés del público.

¿Aceptó usted sin reservas salir a la carga, a caballo y en el desierto, así como aprender a luchar con la espada?
BK:
¡Por supuesto! Sonaba maravilloso. Creo que la idea de que yo soy “un actor serio” es un poco una carga; espero ser más un “entretenido” que un “actor serio”. La envergadura del film me resultaba muy atractiva, al igual que el género de aventuras y el grandioso equipo. [El director] Mike Newell me ofreció el papel de Nizam mucho antes de que yo leyera el guión, pero una vez que lo hice, me pareció muy bellamente trabajado. Por supuesto, está sustentado en la narrativa, pero conociendo a Mike y su trabajo, era claro que iba a equilibrar la acción con el personaje, con examinar algunos motivos complejos y la psicología, y así resultó ser. Por ejemplo, me parece interesante que los protagonistas del film no se dividan simplemente en buenos y villanos. Hoy hice una escena en la que de pronto nos damos cuenta de que este personaje que hasta ahora era totalmente encantador y educado posee la capacidad de ejercer una violencia completamente casual. En un instante puede desenvainar la espada, degollar a alguien, guardar la espada y continuar conversando.

Por lo que he visto hasta ahora, su personaje parece particularmente difícil de desentrañar...
BK:
¡Eso me complace! Diría que mi trabajo es el de ser lo más inescrutable posible, hasta que la gente comience a captar la esencia de lo que está haciendo, ya bien avanzado el film. Nizam tiene una relación especial con Dastan, el personaje de Jake –es quien lo rescató de las calles cuando era niño– y tanto Dastan como sus hermanos no tienen más opción que confiar en él.

Usted ha personificado en el cine a muchos personajes de la vida real, en films como Gandhi o Schindler’s List. Prepararse para esos papeles debe de haber implicado mucha investigación. ¿Cómo se prepara para interpretar a un príncipe completamente ficcional del siglo VI en Persia?
BK:
Uno piensa en sus emociones, en lo que va ocurriendo en su alma. Nizam está regido por la envidia y el pesar: fue su hermano y no él quien llegó a ser rey. Siempre está pensando: “¡Tendría que haber sido yo!”; y esas emociones nos resultan familiares, ya sea en la antigua Persia, en la política contemporánea o en una pieza de Shakespeare.

Usted hace que suene muy shakespeariano...
BK:
[Ríe] ¡Cualquier cosa que yo haga termina siendo shakespeariana! Me parece que finalmente llevo todo hacia allí.

¿Hasta qué punto estos asombrosos sets y trajes lo ayudan a entrar en su personaje?
BK:
Oh, ayudan enormemente. Los trajes están confeccionados con telas extraordinarias y uno se siente distinto al vestirlos. Y dondequiera que se mire en el set, se ven superficies maravillosamente detalladas en las que deben de haber trabajado cientos de artesanos. La energía proviene desde donde se pose la vista. Nada es aproximado sino que está todo finamente acabado en los detalles. Y cada día en el set es sorprendente. Simplemente lo veo a Jake [Gyllenhaal] pasar junto a mí a caballo, rápido y temerario, blandiendo su espada y gritando ferozmente. Por cierto, hay grandeza en el film.

¿Qué diferencia hace el tener a Jerry Bruckheimer como productor? Habiendo trabajado con él por primera vez, ¿ha logrado percibir en particular la razón de su éxito?
BK:
Es su entusiasmo. No se puede fabricar el entusiasmo, y si no se lo tiene en el corazón, nunca se tendrá la energía. Yo lo vi a Jerry caminar por nuestro set en Marruecos con una cámara fantástica, fotografiando cosas, y en su rostro había un enorme goce. No era “¡Esto es mío!” sino “¡Esto es bello!”

Hablando de Marruecos, ustedes estuvieron filmando allí durante un par de meses y aparentemente sobrevivieron a inundaciones repentinas y a temperaturas de hasta 51ºC ¿Eso enriqueció la experiencia o alguna vez desearon haber realizado la película en Pinewood?
BK:
¡Gracias a Dios ni lo pensamos! Creo que para nosotros, como grupo de actores, viajar juntos y enfrentar el desierto es invalorable. Además, trabajar con artesanos locales y tener a esa gente tan bella como extras le agregó textura al film. Este es mi sexta película allí y amo a Marruecos. No es para nada agotador y, en cuanto a los extras, ¡los reconozco de otros filmes anteriores!
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